canela_slider_2
SLIDER_helados_2
helado-arroz-con-leche_S_2
helado-miel_slider_4

No sé si a ti te pasa, pero yo oigo la palabra “helado” y automáticamente me remonto a la infancia, a los veranos larguísimos que no se acababan nunca, a las tardes de calor eterno y al momento en el que mi madre decía: “Venga, que os invito a un helado”.

 

El helado es el más evocador de los postres. Te imaginas tomándolo mientras paseas por la playa, o tras una caminata en una ciudad del otro lado del mundo, o incluso en casa, a media tarde, porque hoy es hoy.

 

Pero te lo imaginas también en casa, en pleno invierno, con un jersey grueso mirando como cae la lluvia. Porque es el capricho por antonomasia, el homenaje que nos damos tras un mal día o cuando necesitamos un abrazo.

 

Con el libro de Miriam podrás vivir esa sensación cuando tú quieras. Porque, si los helados en general ya son deliciosos, los helados caseros son perfectos, con sabores mucho más profundos y, sobre todo, más sanos y naturales, porque puedes controlar la calidad de los ingredientes.

 

Miriam te lo pone fácil y te cuenta la cantidad de teoría exacta para que entiendas cómo funciona un helado y por qué es tan importante la técnica. Nunca una clase de química fue tan interesante.

 

Y lo completa con veinte recetas impresionantes, para que empieces con algunas ideas antes de dar el paso y empezar a crear tus propios sabores.

 

Todo, por supuesto, aderezado con sus fotazas y con el sentido del humor y la ironía marca de la casa.

¿Qué recetas vas a encontrar en el libro?

20 recetas que te cambiarán la vida, te llenaran el congelador de cosas buenas y te crearán necesidades que no sabías que tenías:

 

 

Helado de vainilla clásico

 

Helado de crema de limón

 

Helado de chocolate clásico

 

Helado de higos frescos

 

Helado de queso y melocotón

 

Helado de miel y espliego

 

Helado de arroz con leche

 

Helado de aceite de oliva

 

Helado de frutos rojos

 

Helado de crema quemada

 

Helado de turrón

 

Helado de avellana

 

Helado de galletas maría

 

Helado de naranja y azafrán

 

Helado de leche merengado

 

Helado de membrillo

 

Helado de plátano

 

Helado de pasas y moscatel

 

Helado de tarta de manzana

 

Helado de queso de cabra

Todo lo que necesitas saber

Hacer helados no es difícil. Solo hay que tener algunos conceptos claros para evitar frustraciones.

 

En este libro tienes todas las claves para entender por fin los helados y por qué cuando metes un colacao en el congelador te sale un bloque de hielo incomible. Miriam ha conseguido contar de una manera didáctica y sencilla lo que pasa dentro del helado para que puedas hacer que sea mucho mejor por fuera.

 

Si prefieres aprender con las manos en la masa, puedes pasar directamente a la parte de arremangarte y ensuciarte y probar los recetones, muy bien escritos y detallados por si tienes una cena esta noche, quieres quedar bien, y no tienes tiempo para leerte la teoría.

 

Con las explicaciones de Miriam y su receta básica, poco a poco conseguirás ir creando tus propios sabores. Te aconsejamos que vayas haciendo hueco en el congelador, porque hacer helado es adictivo.

La maestra heladera

Si ya conoces a Miriam, sabes que la ironía y el sentido del humor son la marca de la casa. Si todavía no has tenido el placer, te lo advertimos: leerla provoca una adicción tal que ríete tú del chocolate.

 

Es química, cocinera, fotógrafa, traductora, copywriter y lo que le echen, porque no hay reto al que no quiera enfrentarse. Y da un poquito de rabia porque lo hace todo bien.

 

Inquieta y curiosa por naturaleza, bloguea recetas increíbles en El invitado de invierno, crea contenidos para marcas en Miriam García Gastro y todavía le queda energía para lanzar proyectos como School of Tapas, en el que enseña los clásicos de la cocina española a cualquier lector extranjero que se cruce con ella.

 

Si no la encuentras en ninguno de esos sitios, es probable que te la tropieces en Instagram. O que esté encerrada cocinando algún plato increíble que sus hijos seguramente no prueben. Pero, ojo, si quieres ofrecerte tú como catadora, ponte a la cola.

¿Qué dicen por ahí?

¿Quieres que todo el mundo lama el bol a la hora del postre? Estás a solo un clic (y 22 eurillos de nada) de conseguirlo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas una mejor experiencia como usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies