Cóctel: Margarita de mango

Voy a ser sincera: he estado dándole muchas vueltas a esto del cóctel del mes. No sé si realmente encaja con nuestro calendario editorial normal, en el que hablamos, principalmente, de libros. Pero es que desde que empezamos con Demodé y a lo largo de todos los cambios que hemos ido haciendo, siempre, siempre, hemos conservado el cóctel. Es nuestra seña de identidad. Y, sinceramente, cuando estás peleándote con una frase, la portada o la maquetación de tu libro, nada mejor que hacer una pausa y darte a la bebida.

El margarita de sandía que publicamos hace unos meses triunfó como la cocacola (y, por cierto, lo tienes en el ebook que te puedes descargar totalmente gratis desde la página principal. Ya tardas.). Y no me extraña, porque estaba para chuparse los dedos hasta los nudillos. O para tomarte tres y acabar bailando los grandes hits de AC/DC encima de la mesa del comedor.

Así que me he atrevido a probar una versión con mango. Porque el mango tiene que ser la fruta más deliciosa del mundo. Y la más pringosa. Odio pelar y cortar mangos porque siempre, siempre, me resbala el zumo hasta los codos. Si eres como yo, puedes hacer este margarita con mango congelado y ahorrarte el rato de pelar y cortar. De nada, querida.

Qué necesitas

Como siempre, las cantidades son orientativas. Esa es la belleza de los cócteles. Son totalmente adaptables a tu tolerancia al alcohol (en mi caso, más bien nula, con dos cervezas entro en fase exaltación de la amistad y te digo lo mucho que te quiero).

  • Un mango
  • El zumo de un limón
  • Tequila
  • Azúcar (opcional)
  • Hielo
  • Triple seco (opcional)
Cómo lo haces

Con mucho cariño y paciencia 🙂

Para hacer el margarita de mango puedes seguir las instrucciones del margarita de sandía y congelar previamente la fruta o usarla directamente congelada. En ese caso tritura el mango congelado con el zumo de limón y un par de cucharadas de azúcar.

Si no tienes mango congelado, pela y corta la carne de un mango maduro y tritúrala con un par de cubitos de hielo, el zumo de limón y un par de cucharadas de azúcar (aunque puedes probar primero sin azúcar y ver si te hace falta o no). La textura tiene que ser de granizado o de batido.

Pon una parte de crema de mango por una parte de tequila y mezcla con cuidado. Puedes añadirle un chorrito de triple seco, Cointreau o licor de naranja, pero yo no le añadí nada porque el mango me gusta demasiado (y el limón es neutro, ¿no?).

Va a ser como un helado cremoso con algo más. Eso que a veces necesitas en vena porque sí.

Por cierto. ¿Hay algún cóctel al que te gustaría que le diera un par de vueltas? ¿Alguna fruta que crees que sería ideal y que todavía no he usado? ¿Alguna otra petición alcohólica (o no)? Pronto te dejaré mi receta de ginger ale, que es una de las bebidas que más me gustan y me obsesionan.

¡Salud!

Paula
Paula
paula@demodebooks.com

Soy la mitad de Demodé, pero también soy escritora, traductora, profe y futbolera. Prefiero un buen vermut a una merienda dulce, los gatos a los perros y dormir a madrugar. Soy caótica, desordenada y adicta al cine, la ciencia ficción y las artes marciales.

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