Cóctel: Vino caliente especiado

En el norte de Europa hace frío. Ya, ya sé que lo sabéis. Pero es que hace mucho frío. En los países escandinavos, en Alemania, en Holanda… Ahí arriba hace mucho, mucho frío. Deberíamos recordarlo cada vez que salimos a la gélida realidad mediterránea de… 8 grados.

En fin, que en el norte hace frío y por eso son especialistas en recetas para calentar el cuerpo por dentro.

La primera vez que fui a Hamburgo fue en diciembre. Hacía un frío que nos impedía caminar más de una horita escasa por la calle y que nos obligaba a meternos donde fuera para luchar contra la temperatura. Y lo que nos llamó muchísimo la atención fue que por todas partes había pequeñas paradas de Glüwhein o vino caliente, en las que los alemanes se apelotonaban encantados con su taza reutilizable de cristal o cerámica para entrar en calor.

Luego fue mi amiga Bea la que me contó que en Suecia también tenían glögg y mi amiga Kaja me contó que en Dinamarca beben gløgg. En el Reino Unido, por supuesto, tienen su mulled wine y os diré que hasta toman vino caliente en Francia y en Italia. Supongo que en los Alpes, cerca de Austria, porque, si no, no le encuentro ninguna lógica.

La cuestión es que el vino caliente con especias es un clásico europeo ideal para esta época del año porque, además, ¡huele a Navidad! Te deja la casa oliendo a gloria y te hace sentir como… no sé, más cariñosa, más dispuesta a abrazar al prójimo.

Pero lo más importante de todo es que… está buenísimo. Y es el mejor sustituto de una taza de té en esta época. Si lo dejas hervir, hasta se le evapora el alcohol. Pero yo te aconsejo que no lo hagas, porque te entra una risa tonta a media mañana que pa qué.

Qué necesitas
  • 1 litro de vino tinto
  • Una rama de canela
  • 80 gr de azúcar moreno
  • 2 anises estrellados
  • 4 vainas de cardamomo
  • 6 clavos de olor
  • nuez moscada
  • jengibre
  • limón
  • naranja
Cómo lo haces

Como siempre, las proporciones de esta receta se pueden adecuar al gusto del consumidor; puedes utilizar más o menos especias, según tus preferencias.

Pon en un cazo un vasito de vino y todos los demás ingredientes y deja infusionar la mezcla durante 30 minutos a fuego muy suave. No dejes que el vino hierva, la temperatura tiene que servir para que las especias suelten su aroma, pero no para que el alcohol se evapore.

Una vez hayan pasado los 30 minutos añade el resto del vino y deja calentar otro ratito.

Ya lo tienes listo para servir. Idealmente en una taza bonita. Acompañada o no, eso ya como tú quieras.

A mí me gusta con manta y sofá. Haciendo punto… o no, que después de dos tazas ya no veo donde meto la aguja. Acompañada por una buena amiga, porque luego ya me entra la risa tonta y la flojera.

¡Salud!

 

Paula
Paula
paula@demodebooks.com

Soy la mitad de Demodé, pero también soy escritora, traductora, profe y futbolera. Prefiero un buen vermut a una merienda dulce, los gatos a los perros y dormir a madrugar. Soy caótica, desordenada y adicta al cine, la ciencia ficción y las artes marciales.

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