Todo el mundo juzga el libro por la portada

Te lo digo sin anestesia, directamente: es así, todo el mundo juzga el libro por la portada. Siempre. Aunque ya sabemos, porque nuestras madres nos lo repitieron hasta el hartazgo, que no hay que hacerlo, que a veces te llevas sorpresas, que hay libros feos que son maravillosos, seguimos eligiendo, entre desconocidos, por la portada.

Y no es raro que lo hagamos. La vida es demasiado corta para leer todo lo que se escribe, así que, sí, hay que tener algún criterio para escoger entre lo que vamos a leer y lo que no. Y la portada nos sirve para cribar.

Por eso hoy vamos a dedicarnos a ver cómo va eso de la portada y qué cosas funcionan y cuáles no. Porque, ya que vamos a seguir juzgando por lo primero que vemos, mejor será que se lo pongamos fácil a nuestro lector, ¿no?

Para, para. ¿Dónde diseño mi portada?

Que no te entren sudores fríos. Puedes diseñarlo todo donde tú quieras. Si no tienes mucha experiencia con el diseño, Canva es un sitio perfecto, porque te ofrecen diferentes opciones ya creadas y puedes modificarlas un poco. Si no, puedes crear tu portada en Photoshop, en Word, en PowerPoint, en Pages, en Keynotes… Donde tú quieras.

Elementos importantes de la portada

Ya tenemos claro que la portada nos ayuda a decidir si vamos a leer un libro o no, así que hay que ayudar al lector a decidir que sí y darle la información que necesita. Antes de decidir qué diseño usar, piensa en lo que debes incluir en esa portada. El título, está claro, pero también tu nombre. ¿Y qué más? Pues cualquier subtítulo explicativo que pueda complementar tanto tu título como tu nombre. Por ejemplo, pongamos que tu libro se llama La lista porque tienes un blog dedicado al marketing digital que se llama La lista de la clase. Quizás estaría bien que debajo del título pusieras “Marketing por correo electrónico”. O que pusieras tu nombre: Ana García Pérez y debajo especificaras “Del blog La lista de la clase”.

Hay quien también incluye un pequeño testimonio, una buena opinión de algún experto como prueba social. Algo del estilo: “Divertido e interesante de la primera a la última página. No lo he podido dejar”. New York Times.

Todo depende, claro, de dónde vayas a poner a la venta tu libro, pero son decisiones que tienes que tomar en un primer momento para poder avanzar en el diseño.

Foto, texto o ilustración

Hay portadas magníficas de todo tipo. La decisión no puede ser en función de la que más te guste, sino del estilo que le quieras dar a tu libro.

Portadas con texto

Una portada en la que solo hay texto suele ser lo típico en temas de negocios o de desarrollo personal. Puede tener un gran impacto visual si juegas con los grosores de las letras, los tipos de letras y el espacio negativo. También puedes jugar con los colores y con las propias letras.

Portadas con elementos gráficos e iconos

También hay portadas en las que se juega con texto y algún tipo de icono o de elemento gráfico. Esto ya no es exclusivo de ningún tipo de libro en particular, sino que es una de las estrategias que dan más juego tanto para novelas como para libros prácticos.

Los iconos y los elementos gráficos se pueden comprar en servicios como Creative Market (que es mi favorito) y se pueden combinar con tipos de letra y colores para conseguir un diseño unificado.

Recuerda que no tienes por qué ceñirte a un dibujo muy concreto que refleje bien lo que hay dentro del libro. Puede ser una portada alegórica o puedes usar texturas o estampados que sencillamente causen una determinada sensación.

Portadas con imágenes, fotos o ilustraciones

Por último están las portadas con imágenes. Son las típicas de las novelas y de los libros prácticos de proyectos (libros de cocina, de punto, de costura, de bricolaje, de arte…).

Si quieres hacer una portada con foto, ten muy en cuenta que necesitarás una foto que te permita hacer una portada, con una parte de espacio negativo para poner el título y el nombre del autor, por ejemplo.

También puedes poner algún tipo de franja de color sólido para colocar el título. Recuadros, bandas de color, todo puede formar parte del diseño y ayudarte a destacar la información.

Portadas sorprendentes

Uses la técnica que uses, lo más importante es dedicar un rato a pensar y a darle un par de vueltas a la idea y la sensación que quieres transmitir con tu portada. El mejor diseño no es el que mete más cosas, ni el más pesado, ni el más denso. El mejor diseño parte de una buena idea y, en realidad, es muy sencillo de ejecutar.

Es decir, no hace falta ser un genio de Photoshop para hacer una buena portada. Lo que hace falta es tener entrenado el cerebro para encontrar maneras gráficas de representar ideas, conceptos o sensaciones.

Te dejo aquí unas portadas magníficas que no son nada complicadas técnicamente para que veas a lo que me refiero.

Lo dicho. Ahora a observar portadas y a pensar en ellas. Y a intentar tener buenas ideas para poder ajustarlas a alguno de estos estilos.

Si quieres más, tengo un tablero de Portadas en Pinterest para que te inspires y saques alguna idea. ¡Y escríbeme para mostrarme la tuya si te animas a crearla!

Demodé
Demodé
hola@demodebooks.com

La editorial punk: libros para hacer las cosas a tu manera. Somos de las que siempre llevan lectura y herramientas en el bolso para aprovechar hasta los tres minutos de espera del autobús.

2 Comments
  • remorada
    Posted at 14:40h, 11 octubre Responder

    ay, por favor, las últimas… *_____*

    • Demodé
      Demodé
      Posted at 15:02h, 11 octubre Responder

      A veces me tiro horas en Pinterest buscando portadas como esas… Esas seis últimas me parecen obras de arte. Besito!

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