Vodka con kiwi

Ah, último miércoles de mes. Nuestro día favorito. El día en el que tenemos excusa (y sobras) para sentarnos en el sofá, extender mucho el dedo meñique (como damas elegantes que somos) y sorber con alegría nuestro cóctel del mes. Que, sinceramente, ha sido una de las mejores ideas que hemos tenido desde que lanzamos Demodé al mundo.

Este mes podríamos acompañar el cóctel con alguno de los deliciosos postres del libro de Sònia. O también con unas patatas, unas olivas, unos boquerones y un poco de pan con tomate, en uno de esos aperitivos que se acaban alargando y se convierten en una comida informal (amo esos aperitivos; ni brunch ni leches). O, mejor todavía, se puede acompañar el cóctel con una bañera llena de espuma y un par de velas (queremos empezar pronto una serie sobre cómo montarte un spa casero, stay tuned!). O quizás mejor no acompañarlo con nada más que la brisa entrando por la ventana entreabierta y el ruido de los niños que juegan en la calle (mejor todavía si ni siquiera son tus niños).

Sea como sea y estés donde estés, es esa época del año. La época del año en que hay sol y brisa, y las tardes son largas y silenciosas. Si estás en el hemisferio norte, son tardes primaverales, y si estás en el hemisferio sur, son esas tardes de otoño y hojas secas. Dos de los mejores momentos del año, en los que parece que esperemos que pase algo, ¿no?

Vodka kiwi 12

Y nada mejor que un cóctel rico, rico, para mirar por la ventana y poner cara de pensar mucho mientras disfrutas del placer de no hacer nada.

Necesitas:
  • 1 parte de vodka
  • Un par de kiwis (para dos partes de zumo)
  • Un chorrito de jarabe básico o de frutas (nosotras lo usamos de moras)
  • Unas moras para decorar

Pela los kiwis y córtalos en trozos grandes. Pásalos por la batidora hasta que quede bien triturado. Si te cuesta, puedes añadirle un chorrito de jarabe o de zumo de limón, que además te ayudará a que el color del zumo sea más brillante. Puedes pasarlo por el chino para colar las semillas y mejorar la consistencia.

Vamos a montar la copa por capas, así que hazlo con paciencia infinita.

En la parte de abajo colocamos el jarabe de frutas, un par de cucharadas para contrarrestar el kiwi, que es ácido.

Luego, lentamente y haciéndolo resbalar por el lado de la copa, añadimos el zumo de kiwi.

Finalmente, también haciéndolo resbalar por el lado, añadimos el vodka bien frío.

Decora con un par de moras.

Vodka kiwi 01

Full disclosure: nosotras acabamos revolviéndolo porque no nos gustó el color de nuestros kiwis, que eran demasiado oscuros. Puedes probar a hacerlo con kiwis amarillos, por ejemplo, o con kiwis no muy maduros.

Como siempre te decimos: puedes pasar unos cubitos de hielo por la copa antes de montar tu cóctel para enfriarla bien. O puedes meter las copas en el congelador un rato antes de servir.

Tengan la pinta que tengan tus tardes, disfruta mucho.

Paula
Paula
paula@demodebooks.com

Soy la editora detrás de Demodé, pero también soy escritora, traductora, profe, tejedora y futbolera. Prefiero un buen vermut a una merienda dulce, los gatos a los perros y dormir a madrugar. Soy caótica, desordenada y adicta al cine, la ciencia ficción y las artes marciales.

1Comment
  • Ideas para el fin de semana - Demodé
    Posted at 19:00h, 27 mayo Responder

    […] como todas las últimas semana sde mes brindaremos dos veces, con el cóctel del miércoles pasado y con el que te propongo hoy. Cualquier excusa es buena para un brindis doble, ¿verdad? […]

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